Intervenciones escultóricas para espacios urbanos que generan cohesión social y transforman la percepción del entorno.
Cada escultura nace del diálogo entre arquitectura y emoción, transformando la precisión constructiva en un gesto poético.
Cada escultura nace del diálogo entre arquitectura y emoción, transformando la precisión constructiva en un gesto poético.
En gran escala, la escultura deja de ser objeto y se convierte en lugar, creando un encuentro entre cuerpo, entorno y percepción.
Más que un estado, el equilibrio es una búsqueda constante entre orden y tensión, fuerza y fragilidad.